domingo, 2 de mayo de 2010

El chico del subte

El viernes me tomé el subte para ir a una editorial. Estaba caluroso, a pesar de ser casi Mayo y el vagón iba muy cargado. En Plaza Miserere se bajó mucha gente y frente a mi se sentó un chico de traje y ojos celestes.

Cruzamos miradas. Yo volví a mi libro, él sacó papeles con cuentas y fórmulas. Yo imaginé que era contador, estudiante de..., o que simplemente cursaba algo que yo jamás quisiera cursar en mi vida. Volví a mi libro. Estaba tan interesante la lectura que por un momento me olvidé de los ojos celestes... pero mientras leía sentía su mirada.

Una estación antes de llegar a destino el chico de traje se baja del vagón. Lo veo pasar por la ventana. Veo su figura alejarse entre la gente hasta que se detiene, se da vuelta, me mira y sonrie. Vuelve caminando y me dice:

"Ojalá que el destino nos vuelva a cruzar".

Y arranca mi tren. Y me voy, con cara de pelotuda, mirándolo a los ojos... pensando: wow, quedan románticos en la tierra... que flash! El destino existe! se tomará el subte todos los viernes a esta hora? o todos los días? tendría que probar el lunes si lo cruzo?

Suena la sirena del tren intensamente mientras una locutora anuncia por alto parlante que llegamos a la estación terminal.

Vuelvo en mi y me digo: LOLA, te estás volviendo loca, la soledad te está matando. Dejate de joder parecés la paranóica que nunca quisiste ser. El pibe dijo destino y me gusta, si es destino entonces dejémoslo librado al azar nomás... y me bajé del subte taconeando re contenta.

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