Después del mail, con Bauti todo fueron dudas, muchas dudas… que nos vemos hoy, que mañana, que tengo esto, lo otro y aquello… que a comer, que a tomar algo, al cine? Ay, no sé… uf! Se ve que tenía una semana de indecisión total (Habló la decidida, ja).
El viernes yo tenía una cena con ex compañeros de laburo y él tenía un cumpleaños. Creo que en realidad a lo único que asistimos ambos es a una especie de realidad paralela en la que nos cagamos a mensajes la noche entera. Cuando llegué a casa respondí un mensaje y me desmayé en la almohada. Vi su respuesta al día siguiente y ahí arrancó otra vez la “realidad textual”. Pero yo el sábado tenía el cumple de Lore, no podía faltar. Tampoco lo iba a llevar (como si él quisiera ir, no?).
Lore quizo sentirse joven y salir a bailar. Nos arrastró a todos hasta un boliche nuevo que abrió un amigo de un amigo, de un amigo, de un amigo… y de muchos amigos más. Le Freak (si, como el tema). Lugarcito cool, en Palermo (obvio, donde iba a ser), con terraza, barra al aire libre… el FB le pondría un pulgar para arriba.
Cerca de las 3 am Bauti retomó el contacto textual con la iniciativa de juntarnos si la noche de ambos terminaba a la par. Que manera sutil de decir: “dormimos juntos hoy?”. En fin, un par de horas más de vueltas hasta que finalmente me pasó a buscar. Frenó en la esquina del boliche bastante picadito. Salí a su encuentro caminando como una reina, a pesar de que estaba bastante entonada (Lore descubrió que le encanta el vodka con naranja, pero que no puede tomar sola, hay que acompañarla!!! Hip!).
Llegamos a su casa y bastó cerrar la puerta para que empezara el show. Fuego. Puro fuego. Bauti a veces es un león (no será mucho?). Si las paredes del living hablaran! Apagado el fuego, era de mañana, teníamos sueño ya, estábamos cansados, el movimiento había reactivado el alcohol, así que después de algunas payasadas de borrachos decidimos ir a dormir.
Media hora después no aguantaba más y tuve que correr al baño a hacer pis. Bauti ni se inmutó (obvio, en su enorme cama no estaba ni cerca). Me senté medio zombie, con una mezcla de sueño, frío, cansancio y resaca. No se por qué apoye los codos sobre las rodillas y mi cabeza sobre mis manos, mirando el piso… y lo vi. Si, si, lo vi. Un pelo rubio y largo, laaaaaaaaaaaaargo, como esperanza de pobre (frase de la abuela, Ok). Aunque me llamó la atención (Bauti tiene pelo CORTO y no es RUBIO) decidí no mirarlo y empecé, con la vista medio perdida, a observar la mesada del baño, los perfumes, la leyenda del desodorante y hasta una revista. Pero ya no tenía más líquido que sacar y no podía dejar de pensar en EL PELO.
Entonces miré para abajo. Lo vi claramente sobre el piso blanco, yacía estirado liso, liso muy liso y casi inmaculado. Y pensé: NO TE PUEDE PASAR ESTO LOLA! Ommmm… no desesperes, no te pongas loca. Es un pelo, lacio. Y me miré mi pelo, ondulado, colorado, al hombro… y era tan distinto!!! Y entonces en un rapto de desesperación lo agarré!!! Lo observe paciente como si tuviera un microscopio. Y puse su raíz sobre mi raíz como si hubiera alguna chance de que fuera mío... pero no, claramente no era mío...
Que mal me sentí. Me sentí tan pero tan mal, una mezcla de tristeza, de vergüenza, no sé por qué, de desilusión. Y empecé a usar mi mecanismo de defensa. Me dije: Lola sos una exagerada. Es un pelo, puede ser de cualquiera, de una amiga, de la hermana (vive SOLO), de la señora que limpia. Quizás lo trajiste vos en la ropa, o él. Pero yo no entré a este baño con ropa ahora y él tampoco!!! Me respondía sola casi al borde del llanto. Hasta que dije: y bueno Lolita, junta tu moral y tu bombacha, volvete a la cama tratá de dormir un rato y encontrá una excusa para irte. No podés decir ni MU! Y eso hice…
Bauti, FB te pondría, si tuviera, un pulgar para abajo… por descuidado.
(Ponete en mi lugar, si sos mujer… no te pondrías mal? Aún sabiendo que un mísero PELO no significa nada? Y si sos hombre son las cosas que nosotras SIEMPRE vemos y uds. no tienen ni idea de que las vemos MUY BIEN).
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