sábado, 7 de diciembre de 2013

Sintonía

Otra de las palabras que me hicieron eco este año. La RAE la define como la coincidencia de ideas u opiniones. Y otros diccionarios lo hacen como la armonía entre dos o más personas o cosas. En el plano de la música esta puede ser la igualdad de tono o frecuencia entre dos sistemas de vibraciones. Y en el caso de la Radio o TV también puede referirse a la música que señala el incio o el fin de una emisión.

Sin embargo, cuando de relaciones de trata la sintonía es mucho más que todas esas definiciones combinadas… al menos para mi. La sintonía relacional (si, me cabe inventar tecnicismos, así me creo mejor la historia, banquenmé!) es algo que muy pocos pueden experimentar. Es como un artículo de lujo y algo muy difícil de explicar con certeza si no lo experimentaste. Puede ser el anhelo de muchos y la realidad de unos pocos mortales.

Cuando dos personas están en sintonía el mundo parece quedarles chico por instantes. El alma, si suponemos su existencia, se eleva; el sol brilla con más intensidad; la energía que emanan es de color fuego. La unión parece indestructible. El empuje parece infinito, así como la vitalidad.

Las personas en sintonía desbordan felicidad y esta es sanadora y contagiosa (si, los pajaritos cantan y toda la bola esa también). Pero (siempre hay un pero), lamentablemente, la sintonía tiene algunos enemigos. De todos el peor es el miedo, que es muy amigo de la cobardía, tiene a la negación por secuaz y a la mentira como mano derecha. El miedo nunca viene solo (por que ante todo es muy cagón -?-) y sabe cargarse a la sintonía cuando esta se debilita.

Siempre dije que por algo las cosas pasan y creo que por algo también, a veces, NO pasan. El problema es que la sintonía, aunque no es indestructible, es una guerrera poderosa que deja secuelas. Aquellos que la han experimentado saben a qué me refiero… y aquellos que aún no lo han hecho no deberían bajar los brazos.

Una de las secuelas de la sintonía es el deseo del eterno retorno (me desayuné a Nieztche esta mañana, so what?). Es volver a soldarse, reparar la fuga, reencontrar la armonía, volver al equilibrio. Pero esa es una tarea muy dificil que depende, generalmente, del equilibrio de los momentos que atraviezan aquellas personas que supieron estar en sintonía alguna vez (que tema el de los momentos, nocierto? Uf!).

La sintonía tiene en su interior alma de Ave Fénix. Siempre busca renacer de las cenizas. Reconstruirse, reinventarse y recomenzar.

La sintonía es, en la vida, uno de los mejores estados que dos personas pueden compartir y experimentar: estar en sintonía plena. El problema es que la vida es una sucesión de momentos causales, cuya verdadera causa será, la mayoría de las veces, un misterio que no siempre podremos resolver.


(Atajate esa si podés, capo).

jueves, 31 de octubre de 2013

Descubrir al Ladrón (El desencanto)

A veces lo mejor que podemos hacer por nosotros mismo es tomar distancia. Si, como en la primaria. Tomar distancia física, para que la mente y el corazón, con más esfuerzo, acompañen.

El amor, se supone que debe elevarte, hacerte mejor persona, despertarte, reconocerte vivo. Se supone no. MOMENTO. No se supone nada, ES ASÍ.

Sucede que, a veces, cuando una entrega el corazón (dije corazón, che!) es difícil darse cuenta que "ese" sentimiento del principio no siempre perdura. Y no quiero caer en una discusión eterna sobre el flechazo, el angelito loco ese y el enamoramiento. A veces, va más allá de esa idea.

Me refiero a "ese momento" en la relación con otro ser humano en el que por adentro te decís: “es él”, “es este”, “con este me dejo”, “con este quiero todo”… Me seguís? Yo sé que si. Y te voy a decir algo que no te va a gustar… (pero te lo voy a decir igual) Si fuese “él” no estaríamos filosofando sobre todo esto. Estaríamos hablando de lo bien que están o de los nombres de sus futuros hijos #ponele. Entonces, de base, NO ES ÉL #tsssss

Podría haber sido, pero NO. Dejalo ir, my friend. Dejate invadir por el desencanto que puede ser tu mejor aliado para salir del lugar en el que te metiste (o te dejaste meter… dije LUGAR, che!).

¿Sabés que pasa? Cuando nos enamoramos, sobre todo si sos como yo… de esas que dejan todo en la cancha, solemos cubrir todas esas “cositas” que no nos cierran o nos hacen "ruido" con una nube, con una cortina. Las tapamos, no las queremos ver!!! Nos agarramos de lo que SI nos gusta y nos hace bien... y, además, nos conviene para seguir peleandolá (a vos de chica te dijeron que eras #WonderWoman, no? Si, ya sé, qué cagada). Y así seguimos peleandolá abrazadas como locas al: “es Él, amiga, te lo juro, me caso, es él”. Pero NO, No es. Aunque duela. NO ES. Y no te vas a morir por darte cuenta. Más vale tarde que nunca.

Lo más difícil es darse cuenta. Aceptarlo. Aceptar que lo percibiste mal, amiga, puede pasar. No te encapriches. Empezá a soltar. Dejá de hacerte la boluda! (DEJÁ DE HACERTE LA BOLUDA A-HO-RA!!). Aceptá que no es lo que esperabas. Acepta que vos querés otra cosa. Aceptá.

Una vez que te das cuenta tenés dos opciones: 1) lo sentás al señorito Peter Pan y le aclarás el panorama (sacudiendo tu pelito como una modelo en una publicidad de shampoo) y 2) te retirás del juego, despacito, calladita, sin mucho bombo y platillo.

Si elegís la opción 2… te admiro, loca!!! Por tener esa capacidad de salir del juego a tiempo y cambiar de página sin mirar atrás. En cambio, si elegís la opción 1… te compadezco maestra, por ser como yo! Lo último que perdés es la esperanza y no podés cambiar de página hasta que no agotaste todas tus fichas y neuronas (Lo sé. Si, te entiendo. Igual te confieso… no me arrepiento de ser así).

Si tomás la opción 1, empezás a juntar voluntad, ensayás discursos, anotás ideas… esperando (conscientemente o no) que cuando lo sientes al GIL en cuestión y le digas: “Oiga, maestro! Esto así no me cierra!!” él te diga: “tenés razón, cambio todo por vos, me la juego entera”. Pero NO. Eso, por lo general, no sucede. En la mayoría de los casos el galán corre. Huye como rata por tirante (#hola si, tengo 95mil años). Y si no huye juega a darte vuelta las cosas o te salta con un martes 13… porque lo descubriste!!! Desnudaste su juego y tuviste los huevos de plantártele en su carita y ponerle los puntos (en un par de años cuando se acuerde de vos no se va a parar de repetir “Qué mujer!!!”, acordate, es fija). Así, desnudo como se siente por quedar en offside y no tener las bolas para hacerse cargo de la situación rápidamente huye, siendo políticamente correcto, o no. Huye, corre más rápido que Usain Bolt.

¿Y vos? Vos empezás a juntar tus pedazos como podés. Y arrancás con la pregunta que todas inevitablemente nos hacemos en primera instancia en ese lugar… ¿Por qué? ¿Por qué a mi? ¿Por qué? Ya sé, es una mierda… pero… te tiro un #tip que te va a ser muy útil… cuando dejes de autoflagelarte (puede llevar un tiempito, lo sé, te dije que yo también me comí la de WonderWoman!) vas a ver que la desilusión y el desencanto, aunque duelan y pesen, te ayudan a correrte de lo que no es para vos. A veces, descubrir que el ladrón que te choreó el corazón no juega el mismo juego que vos… es trágico, lo sé… pero también es la puerta que te invita a salir corriendo de ahí. Él NO ES. Punto.


Deal with that! Y… que pase el que sigue, amiga.

jueves, 29 de agosto de 2013

Intención, atracción, elección: Timing


A ver si nos ponemos de acuerdo con el temita de la ley de atracción. Vos pensás que yo quiero atraer a un salame atrás de otro? Posta? No era que los pensamientos positivos son más fuertes que los negativos? Acaso… no estoy pensando en verde??? Me voy a convertir en Potus, man! (@LulaCerra dixit).
Además, no dejemos de lado el tema de la intención, nocierto? Y de la intensidad!! Que no es lo mismo. Si yo tengo las mejores intenciones!!!! (Me lo como en cucharita de fondeau). Quiero la casa, el auto, los hijos y el perro… pero eso sería muy intenso, demasiado. Entonces me conformo con menos… ME CONFORMO con que sea COHERENTE a esta altura!..

Pero la puta madre, vieja! Qué les pasa? Estamos todos locos? Estamos hablando de conformismo? DE CONFORMISMO!!!!! AH NONONO! Me digo y me desdigo!

El problema es quizás la elección, no? Claro! (NO, las #PASO no, hermana) La elección del candidato (No, el político no!!! Y dale!)… del pajero en cuestión!! Me seguís? Seamos sinceras, a veces elegimos para el carajo. Pero que pasa cuando la elección no es mala pero hay un problema de timing? #TomáPaVó #DamelaMi
Me refiero a que la vida #ponele que es una sucesión de momentos… pero qué hacemos cuando no estamos en el mismo momento? Si, me refiero a la alineación planetaria y toda la pelota…

No esperes que te de una respuesta amiga!!! Te estoy preguntando!!!!!! #WTF ¿Qué hacemos? La intención es buena, la atracción es mucha, la elección ideal (?) ME CAGO EN EL TIMING!!!!

#COPATE Universo! Hola? Toc-Toc… estás ahí?

domingo, 4 de agosto de 2013

Ansiedad (de encontrar)


Yo creía que las expectativas eran mi único enemigo… encontré otro… Si, #mecachoendie: la ansiedad. UFF! No hay pucho, chupetín ni actividad física que te la bajen rápidamente (bueno, depende…).

Resulta que un día venías medio tiroteada, colgada en cualquiera, rearmándote (como siempre) y zazzz!!! La vida te pega uno de esos sacudones que le pinta cada tanto y vos tenés ganas de volver a ser creyente y mandarle un Rutini de colección al de arriba. Y te subís, te subís al tren de una porque sos jodidamente aventurera y arriesgada y porque tenés ganas. Tenés ganas de que esta vez te toque (no, bueno, si… literalmente también, pero estaba por el costado espiritual, bancala!). Y zarpa la locomotora tocando bocina, a fondo, de tu estación y vos sacudís la mano (cual princesa recién coronada) diciéndote: "ahí vamos, es este!! es este!!! te juro!!!"… y sonreís hasta con los ojos… que lindo todo, nocierto? Y te sentís plena, liviana, elevada. Y te dejás llevar y disfrutás, de verdad. Y estás tranquila y eufórica a la vez. Te vibra el alma y se nota. Y cuando pensás que estás lista, que firmás lo que sea porque te la jugás toda, porque vale la pena, porque este es TU momento y te apunta el reflector…

CORTAME LA MÚSICA, MAESTRO… ÉL ENTRÓ EN PÁNICO… Chirin chin pum splash!!!!!!!!

MIEDO. ÉL miedo. Vos… ANSIEDAD… fuck!!!

¿Y ahora? Ahora arranca el sube y baja emocional. Otra vez. Otra PUTA vez, my friend!

Y vos arrancás el circuito, que bien entrenado tenés a esta altura, de pensar en positivo, de construir en tu mente todo lo que querés, de remarla, una y otra vez. Y te decís frente al espejo: "Va a estar todo bien, tranquila… ya va a aparecer". Y le stalkeas el Facebook, el twitter, la última conexión de whatsapp, el line y hasta el pinterest. Y agradecé que no tenga más redes sociales porque pasás hasta por Linkedin!!! Y te decís: "No pasa nada, si yo le encanto!!!" Y te convencés de que es solo cuestión de paciencia. Y regulás, regulás todos tus miedos como una campeona, como una leona!

Y ÉL no aparece.

Entonces ves una publicidad y llorás, comés helado y llorás, te ponés poética, cocinás, pintás, comés chocolate y llorás. Y ahí aparece ÉL. Que hoy se levantó menos cagón y se lanzó!!! (Vamos!!!!) Y sonreís otra vez y te decís: "Ves que sos boluda, está todo bien, exagerada". Y te subís de nuevo a la cresta de la ola y todo te parece maravilloso. Sos una campanita.

Y lo ves. Y te mueve el alma. Y te das cuenta de que estás perdida, pero como tenés mucha garra, decidís disfrutar el momento porque "la vida es hoy", te repetís…

PERO LA PUTA MADRE, VIEJO! Por qué será tan difícil, nocierto?

Y sonreís, hasta que el pajero este se asusta de nuevo, se le bloquean las neuronas y se hace el estrecho. (Si, podés creer se hace el estrecho, el misterioso, el distante). Y vos te empezás a paranoiquear prguntándote si estarás aplicando mal la ley de atracción, si estarás enfocando mal tus energías, si es que tenés miedo!!! NO, MI AMIGA. ÉL es un pajero!!! Él está cagado en las patas. NO SOS VOS, TE JURO.

Me vas a decir que ÉL es todo, lo sé. Y quizás hasta tengas toda la razón!!! Pero viste como son los hombres. Les cuesta dar ESE paso, o se dan cuenta tarde. Y a vos te mata la ansiedad. La regulás como podés… pero la posta es que vos SI estás lista. Vos SI te la jugás. Y, por lo menos, te merecés a alguien que esté listo para jugarsela por vos. O que aunque no esté listo, se la juegue igual (a lo macho, viejo) y aprenda en el camino. Porque, aparentemente, de eso se trata la vida: de tener huevos. De jugarselá, constantemente. Porque aunque la vida te pegue en la trucha SIEMPRE vale la pena correr riesgos.

¿Y la ansiedad? la ansiedad que se vaya a tomar un Jim Bean con las expectativas y salgan en curda de la manito y las pise un tren!!!!! SI, un tren!!!! TU tren, que tiene más fuerza que el tren bala!!! y que no va a parar hasta llegar a destino. Porque como dice mi amigo Saramago: "Todos terminamos llegando a donde nos esperan".

Permiso, TU TU TU QUETREN QUE TRENNNNN!!!!!!
Ahí vamos, once and again #Nopuedoconmigenio

domingo, 19 de mayo de 2013

Aprendiendo

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma;

Y uno aprende que el amor no significa acostarse,
y que una compañía no significa seguridad,
y uno empieza a aprender…
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos abiertos,
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.

Y uno aprende que si es demasiado
hasta el calor del sol puede quemar.

Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno es realmente fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende… y así cada día.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien
porque te ofrece un buen futuro,
significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quién es capaz
de amarte con tus defectos y sin pretender cambiarte
puede brindarte toda la felicidad

Con el tiempo aprendes que si estás con una persona
sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemen-te acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados
y quién no lucha por ellos, tarde o temprano,
se verá rodeado sólo de falsas amistades.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira
siguen hiriendo durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace,
pero perdonar es atributo sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente
es muy probable que la amistad nunca sea igual.

Con el tiempo te das cuenta que aún siendo feliz con tus amigos,
lloras por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida,
con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta que el que humilla
o desprecia a un ser humano, tarde o temprano
sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,
porque el sendero del mañana no existe.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen
ocasiona que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado,
añorarás a los que se marcharon.

Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón,
decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas,
decir que quieres ser amigo, pues ante
una tumba, ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…

Jorge Luis Borges

lunes, 1 de abril de 2013

Ser Amigos...


Las relaciones entre ambos sexos son una materia que nunca dejaré de estudiar. Siempre hay un capitulo nuevo por abordar. Su avance es tan desconcertante y veloz que, a veces, creo que supera a la tecnología. Todas mis teorías construidas en años de paciencia, observación y “estudio” quedan obsoletas en una fracción de segundos cuando de SU boca se desprende un: “quiero que seamos amigos”…

Oiga, maestro. Momento. Paremos la pelota ¿Esa no era una capacidad específicamente femenina? ¿No éramos nosotras las que creíamos en la amistad entre el hombre y la mujer? ¿No eran ustedes los que siempre esperaban algo más?

“Quiero que seamos amigos”… me rebota, me hace eco en el interior de mi cuerpo. Me aturde los tímpanos, me nubla la vista. Me congela…

Solo alcanzan esas cuatro palabras puestas una atrás de otra saliendo de su boca mientras te mira profundamente para que, en pocos segundos, la cabeza te explote en preguntas y la autoestima se te caiga al piso. Cuatro palabras para que, sin aliento, no puedas ni responder y pienses algo como: ¿No le gusto más? ¿No lo caliento lo suficiente? ¿Conoció a otra? ¿Qué me perdí? ¿El sexo no era algo de otro planeta entre nosotros? ¿No era que le encantaba? ¿Engordé? ¿No lo estoy atendiendo bien? ¿Qué estoy haciendo mal? ¿Descubriste que sos gay, Man? Pará, para… este flaco me está diciendo, después de todo lo que vivimos, que quiere ser MI AMIGO? ¿Querés ser MI AMIGO? Flaco, ¿me estás cargando?

¿Y ahora? ¿Qué se responde? ¿Qué se dice? ¿Qué se hace?

Cambiaron las reglas del juego, chicas. Y parece que lo hicieron abismalmente. Amigos... resulta que ahora quiere que seamos amigos. Amigos… ¿por qué? ¿Para qué? ¿Soy tan excepcionalmente copada que te apago la libido? ¿O de qué escenario estamos hablando? ¿Una cosa no es compatible con la otra? No entiendo.

¿Será que a veces a ellos no les alcanza con una? Los hombres quieren una mujer que sea una dama en la vida y una puta en la cama. OK, lo sabemos hace rato. También quieren que una los escuche, los aconseje, los levante, los rearme, que reme con ellos hacia adelante. Los hombres de hoy quieren contar con una mujer en la vida que los haga sentir fuertes, rudos, machazos. Quieren una mujer que los necesite. Pero también quieren la libertad de andar haciéndose los héroes y galanes con cuanta mina se les cruce, no? OK, eso no es novedad. Ellos no quieren compromisos, quieren ser libres. Quieren que no les rompas las pelotas, pero que estés atenta a sus necesidades de todo tipo. Ok, hasta ahí los sigo.

Además, ellos quieren reírse, abrirse, liberarse, divertirse, pasarla bien en la cama y en la vida. Quieren hablar cuando hay que hablar y actuar cuando hay que hacerlo. Pero vos (SI, VOS) que pasaste años construyéndote, años analizándote, años queriendo salir del lugar de mujer común… vos que capitalizaste todas las experiencias que viviste (habiendo salido ilesa, o no). Vos que aprendiste a escuchar, a ponerte en lugar del otro sin perderte en él. Vos que decidiste ser relajada en algunos aspectos e intensa en otros. Vos que estudiaste su lenguaje y lograste comunicarte. Vos que aprendiste también a ponerte en el lugar de #minita cuando es necesario, de #amiga cuando corresponde, de #compañera cuando te dan lugar, de #comprensiva cuando las cosas se ponen difíciles, y hasta de #madre en algunos casos… VOS, querida amiga mía, no le alcanzás. Y yo, me perdí. No entiendo más nada.

VOS no le alcanzas. #Quefuerte. NO LE ALCANZÁS. Y no es porque te falte algo. Sino porque TE SOBRA (no, boluda, no estoy hablando de kilos). Te sobran garra, actitud y paciencia. Te sobra porque vos sabes lo que querés, porque te plantas en la vida… y él, no. Entonces SOS DEMASIADO. Sos demasiado porque ya no quieren todo en una. La de la multifunción, lamento contarte, que ya fue. Ellos quieren LA mujer ideal pero distribuida en varias, porque así se sienten más poderosos. No les alcanza una mujer completa. Porque ellos no se sienten completos con una sola. Ellos NECESITAN una para cada rol. Y no, no hiciste las cosas mal. Tu castigo es haberlas hecho bien. Por copada, por buena. Por auténtica. Por mujer.

Ellos ahora quieren ser nuestros amigos… ¿Mirá que loco, no? Las vueltas de la vida. Quieren ser amigos porque en ese lugar si te lastiman te pueden decir que te lo “avisaron” con anticipación. En ese lugar podés cumplir el rol de estar siempre que te necesiten y podés compartir cualquier cosa (menos la cama), mientras ellos se sienten mejor consigo mismos por saltar de cama en cama sin tener cargo de conciencia. De esa forma, VOS (si boluda, VOS) sos a la primera que recurren para las buenas noticias y para las malas. Sos a la primera que llaman para que le diga qué hacer cuando la cabeza se les traba (cualquiera de las dos). Sos la copada con la que se cagan de risa, a la que siempre vuelven. Sos la de hierro que les presta un hombro o les da un abrazo (Si, ahora ellos pueden llorar y ser sensibles, obvio). VOS sos todo. O casi todo. Hasta que encuentren a una que los de vuelta y los tenga cagando (una que lo de más vuelta que vos, que ocupás el lugar de la BUENA MINA), se cansen de saltar de nido en nido y dejen de necesitarte.

Si sos la amiga ellos son libres… no te deben explicaciones y, además, se sienten menos culpables al jugar con tus sentimientos, porque sos SU amiga, no SU mujer.

Pero ¿Sabés cuál es la verdad? La verdad es que no tienen los huevos suficientes para jugársela por vos. No están listos. Porque vos SOS demasiado. Porque ellos todavía creen que con la carta de amistad pueden tapar su inmadurez. Creen que si te dicen lo que sienten, se muestran sensibles y te dicen que esto es por VOS, porque VOS te merecés algo mejor, te van a lastimar menos (o se van a sentir menos culpables). Y, en ese discurso, creyendo que te llenan desde otro lugar, esperan que vos estés ahí por si mañana ellos deciden madurar y darse cuenta que reunías todo, o al menos una gran parte, de lo que ellos necesitaban. Dejenme decirles, muchachos, que eso… es mucho pedir.

¿En qué momento decidimos aceptar las reglas de este juego? Acaso ¿no es algo macabro?

Ser amigos es otra cosa. Vos y yo, en estas condiciones, no podemos ser amigos. Porque yo sé lo que quiero y sé quiénes son mis amigos. Mis amigos no me dejan en el banco de suplentes por si acaso. Mis amigos valoran lo que soy, como soy. Mis amigos me ponen siempre de titular, porque son mis amigos.

Vos, no sos mi amigo porque vos y yo pasamos esa barrera y porque no podemos volver atrás así nomás. Vos sos el que no se animó. Sos el que tuvo miedo. O al que no le cerré, pero me la careteó. Vos sos el que en lugar de tener los huevos de ir a fondo conmigo decidiste frenar y retroceder. Te cuento, no siempre se puede recalcular. Vos sos el que por miedo a soltarme me corriste de lugar. Pero este no es mi lugar. Yo soy esta y soy así. Tomame o soltame. No me corras para donde a vos te conviene. Yo no soy tu backup, ni el 5 suplente sentado en el banco. No soy la mujer maravilla que puede pasar de ser tu amante a tu amiga en una noche. No soy tu refugio, no soy tu compañera de emociones… porque vos no sos el mio. Porque vos estás donde a vos te conviene, no donde yo te quiero. No soy tu mamá. No soy tu musa. Hoy, no soy nada. O soy Lola… la que, otra vez, elije estar sola.

Como diría @UnaConchudita ojalá que las Pascuas te traigan los huevos que te faltan, Campeón!