Resulta, que tengo una psicóloga muy
trendy que hace algunos años me mandaba a leer libros de Sergio Sinai y hoy me
manda a leer webs y blogs muy interesantes. Así como una vez me deslizó el
síndrome de Wendy para que yo, solita, me descubriera Campanita, ahora me
deslizó sutilmente la palabra: philophobia. No me dijo nada más. Salvo: “vos
que decís que googleá antes de twittear es el nuevo pensá antes de hablar…
googleá”. #TomaPaVo
Así fue como descubrí una nota muy
interesante, en inglés, que voy a traducir / interpretar de la mejor manera
posible, al menos las partes más importantes, para poder plantearles mi punto
de vista.
La philophobia es el miedo anormal e
injustificado al compromiso emocional, el miedo a estar enamorado o a la posibilidad
de enamorarse. Philosophia debe su nombre a dos palabras griegas “philo” que
significa amor y “phobia” que significa miedo. Este miedo al amor no es
simplemente una condición emocional angustiante, puede causar síntomas físicos
y llevar a las personas que lo padecen a alienarse de su familia, sus
compañeros de trabajo, e incluso de sus vecinos.
Cualquier relación humana requiere
cierto compromiso emocional, pero las personas que sufren de philophobia están
incapacitadas de tomar dicho compromiso. Los philophobicos arrancan esquivando
momentos de contacto cercano o demasiado íntimo con miembros del sexo opuesto,
y luego se vuelven tan sensibles a las emociones que empiezan a evitar a
cualquier persona. Además, este miedo puede provocar distintos síntomas físicos
que pueden generar desde nerviosismo e inquietud en la presencia del sexo
opuesto hasta sentimientos de absoluto terror ante la propuesta de citarse con
alguien.
En casos extremos como esos, la
philosophia puede causar ataques de pánico, palpitaciones, respiración
entrecortada, nauseas y la intensa necesidad de escapar frente a la presencia
de un amor potencial.
Como cualquier fobia, psicólogos y
psiquiátras no se ponen 100% de acuerdo en la causa que provoca la philophobia.
Algunas veces una persona vive con amargos recuerdos de relaciones pasadas que
no funcionaron o terminaron mal, sean románticas o familiares. O con la carga de un sufrimiento profundo que
causa un intenso miedo al rechazo, provocando que evite relaciones para no
pasar momentos embarazosos. Puede ser también provocado por situaciones como
atravesar una ruptura o un divorcio complicado y problemático, que logran que
la persona que lo ha padecido se convenza de que si se enamora de nuevo puede
atravesar otra vez situaciones tan horribles como las que ya ha pasado.
Esas son, al menos, algunas de las
experiencias comunes contadas por personas que sufren esta fobia al amor,
aunque no se ha verificado una conexión entre esos episodios intensos y la raíz
del conflicto. Lo que seguro se sabe es que la mayoría de las personas que han
sufrido relaciones tormentosas son capaces de recuperarse, mientras que otras
se encuentran a si mismas atrapadas en una situación psicológica que,
eventualmente, las aparta de otras personas.
Afortunadamente, las personas que sufren
philophobia se pueden tratar. Orientación psicológica, terapia conductista,
hipnosis y hasta medicación han probado ser efectivas cuando son bien usadas en
un tratamiento. El paciente y su terapeuta deben determinar qué terapia, o qué
combinación de ellas, es la mas conveniente en cada caso.
Cuando dos personas se enamoran, y ese
amor es recíproco, o se siente como tal, el mundo se convierte en un lugar mejor
para vivir, sin importar lo que suceda. Ese sentimiento o estado de euforia es una
de las partes más placenteras de establecer una relación amorosa con alguien.
Pero este sentimiento maravilloso se vuelve trágico, sin embargo, cuando una de
las partes esconde un injustificado y persistente miedo al amor. Es decir,
cuando sufre de philophobia.
Para algunas personas, estar en la
agonía del amor significa perder el control de sus emociones, algo que los
aterroriza. En esta instancia, una relación romántica hace imposible para ellos
mantener sus emociones controladas, porque su bienestar depende de las
respuestas o reacciones de su pareja.
La philophobia es una de las fobias mas
inusuales, es difícil que sea tomada en serio y que la persona que la sufre se
haga cargo del problema, quizás porque las causas que la provocan no son tan
exactas como puede ser el caso de la claustrofobia (miedo al encierro) o del vértigo
(miedo a las alturas). Sin embargo, existe y puede ser tratada.
Con esto no quiero decir que estoy
philophobica, pero si que reconozco que perder el control de lo que siento me
paraliza y que muchas veces prefiero ser mujer de una sola cita a correr el
riesgo de avanzar y salir dañada. Y si, algunos de estos síntomas se me hacen
cercanos. Por otra parte, también creo que vale la pena arriesgarse por amor
aunque pierdas el control total de tus sentimientos y se te haga difícil manejarlos…
lo cuál indica que tengo un doble discurso o bien que estoy analizándome demasiado.
Una de dos.
En fin, me pareció un tema interesante
para abordar y pensar y quería compartirlo con ustedes. Seguro es más
interesante leer las locas aventuras amorosas de Lola, lo sé. Pero hasta yo
necesito, a veces, atravesar ciertos momentos de introspección. C'est la vie.
P/D: si quieren leer la info original
pueden verla en philophobia.info (está en inglés).